La «doble presencialidad emocional» en minería: estar en la faena con la cabeza en otra parte

En minería hay una tensión que rara vez se nombra con claridad: una persona puede estar físicamente en la faena mientras su atención y preocupación están puestas en algo que ocurre en casa. Le llamamos «doble presencialidad emocional», y es uno de los conceptos centrales de nuestra línea de trabajo para el sector.
No se trata de una medición de riesgo ni de una cifra: es un marco para entender cómo estas tensiones pueden incidir en el estrés, la fatiga emocional, la concentración y las relaciones de equipo en un entorno donde la seguridad operacional no es negociable.
Nuestra propuesta integra comunicación efectiva, liderazgo empático, autocuidado y gestión del estrés, con la seguridad y el cumplimiento de estándares siempre como prioridad. La meta es contribuir a equipos más conscientes de sus propios recursos, sin que eso signifique bajar la guardia operacional.
